Fractura de muñeca

Fractura de muñeca

En una fractura de muñeca uno o más huesos de la región de la muñeca están rotos. Una fractura suele producirse por una caída sobre la mano extendida. Una muñeca rota provoca dolor intenso y, en ocasiones, se aprecia una desviación en la posición del antebrazo.

La muñeca es una articulación compleja formada por dos huesos del antebrazo y ocho huesos del carpo. Una fractura de muñeca hace referencia a una rotura de uno o de ambos huesos del antebrazo: el cúbito (ulna) y/o el radio (radius). El extremo del radio es el más frecuentemente implicado en una fractura. También una fractura en uno o varios de los huesos del carpo se considera una fractura de muñeca. La gravedad de una fractura de muñeca puede variar desde una simple fisura en el hueso hasta un desplazamiento de los fragmentos óseos.

¿Cómo se produce una fractura de muñeca?

Por lo general, una fractura de muñeca se produce por una caída sobre la mano extendida. Este traumatismo (accidente) también es conocido como traumatismo FOOSH, por las siglas de Fall On Outstretched Hand. Además de una caída, un golpe directo en la muñeca o la mano puede provocar una fractura. Las artes marciales o actividades deportivas con riesgo de caída, como el patinaje o el snowboard, aumentan la probabilidad de una fractura de muñeca. Lo mismo ocurre en personas con una enfermedad ósea subyacente o con osteoporosis (desmineralización ósea).

Síntomas de una fractura de muñeca

Los síntomas que pueden aparecer en una fractura de muñeca incluyen dolor intenso, hinchazón, coloración azulada y una desviación de la posición de la muñeca. El dolor, generalmente de carácter punzante, aumenta al mover la muñeca o la mano.

Diagnóstico de una fractura de muñeca

En muchos casos, el diagnóstico de una fractura de muñeca puede realizarse ya tras la anamnesis y la exploración física por parte de un (médico) de familia. Aun así, casi siempre se realiza una radiografía para visualizar la gravedad y la localización de la fractura.

Si es necesario, puede decidirse realizar adicionalmente una TC o una RM. Estas pruebas permiten visualizar la fractura con aún más detalle y aportan además más información sobre daños asociados en tejidos como nervios o músculos.

Tratamiento de una fractura de muñeca

El tratamiento depende de la localización y la gravedad de la fractura. En una fisura del hueso casi siempre se opta por un tratamiento no quirúrgico. Para proteger y permitir que el hueso sane bien, a menudo se elige una inmovilización con yeso de 4 a 6 semanas.

En una fractura en la que los huesos no están alineados (fractura inestable), existen varias opciones de tratamiento. Se prefiere una reducción (recolocación), en la que el hueso se vuelve a 'colocar', si es necesario bajo anestesia local, seguida de una inmovilización con yeso.

La otra opción es una cirugía en la que el cirujano fija el hueso con agujas y placas. Esta intervención se realiza principalmente en fracturas graves o en personas con mala calidad ósea.

En todos los casos es importante volver a entrenar la muñeca tras el periodo de yeso o de reposo forzado. Objetivos terapéuticos importantes son recuperar la movilidad de la muñeca y la fuerza de los músculos del antebrazo y de la mano.

El fisioterapeuta de mano es especialmente adecuado para dirigir este proceso terapéutico. Entre los métodos de tratamiento más utilizados se encuentran, entre otros, las técnicas de movilización, la terapia de ejercicios, el medical taping y tratamientos para disminuir el dolor.

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